
Cuando te digo que te quiero, es la ilusión compartida de una vida en común, un proyecto a tu lado, el nombre de unos hijos que aun no existen.
Es la imagen de nuestro perro esperandonos en una casa imaginaria, a la que hemos cambiado los muebles y la distribución miles de veces, mientras soñamos despiertos.
Son unas palabras que esconden viajes infinitos en nuestro coche, entre risas y coca-colas, entre mapas y música
Un "te quiero" que se entiende con una mirada.
Un "te quiero" que llora tu ausencia, que si tu no estás, yo no soy.
Que dice que mi vida es tuya y que los principes de colores existen, porque yo encontré el mío, que no me hace sentir solo como una princesa, ni como una reina. Sino que me hace sentir como una mujer infinitamente amada, con infinitas ganas de volver a decirte que te quiere.